Tipos de Cuerda de Escalada

A la hora de comprar una cuerda de alpinismo y escalada es importante fijarse en su etiquetado. Actualmente suelen contar con uno doble, uno por parte de Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo y otro por otra parte por la normativa sobre etiquetado de cuerdas de alpinismo transcrita de la Unión Europea. 

Estas nos aseguran como escaladores unas resistencias  mínimas que nos dan seguridad a la hora de escalar.

Deberemos elegir la cuerda más adecuada según la situación teniendo en cuenta las homologaciones con que cuentan. Los tipos de cuerdas para escalada se dividen en tres grandes familias:

• Estáticas: Son las que utilizarás usualmente para el transporte de las cargas suspendidas en la ascensión. Suelen estar hechas de poliamida y no son elásticas.

• Semiestáticas: Ideales para progresar, asegurar y también para trabajos suspendidos. Muy usadas en barranquismo y espeleología para el remonte. Su diámetro varia entre los 9 y 16 mm  y permiten una pequeña elongación nunca superior al  5 %.

• Dinámicas: Pensadas para que puedan absorber de una manera eficiente ya que los materiales están fabricados para permitir la elongación y así limitar el la carga soportada por el escalador en la caída. Son el tipo clásico que se usan por escaladores y alpinistas.

Según las especificaciones podemos encontrar tres tipos de lazadas dinámicas. Estos son los usos según homologaciones a la hora de escalar:

  • Cuerda  simple
Diámetro  de  10  a  11  mm.  Se  emplean  individualmente, son seguras  y universales,  siendo  adecuadas  para  detener caídas graves. El  peso  por  metro  varía  de  los 61-65  gr., para las de 10 mm.,  de  los  68-70  gr.,  las  de  10,5  y  los  72-80  gr.,  de  las  de  11 mm.  A  primera  vista  el  peso  de  una  cuerda  simple  de  10  mm.,  parece  más  conveniente que  el  de  una  de  11  mm.,  pero  es  necesario  prestar  atención  al  hecho  de  que  a  similares características  de  construcción  el  número  de  caídas  soportables  por  una  cuerda  de  11 mm.  es  mayor.  No  se  debe  olvidar  tampoco  que  una  cuerda  de  1O  mm.  envejece  más rápidamente.  La  cuerda  simple  de  10,5  o  incluso  de  9,7  representa  en  este  caso  un óptimo  compromiso  entre  peso  y  resistencia.  

  • Cuerda  doble
Diámetro  de  8,5  a  9  mm.  Sólo  resultan  seguras  si  son  empleadas conjuntamente.  Aconsejables  para  ascensiones  en  alta  montaña.  El  peso  de  estas cuerdas  va  desde  los  47-49  gr./m.  de las  8,5  mm,  a  los  52-54  gr./m.  en  las de  9  mm.

  • Cuerda  Gemela 
Diámetro  de  8  a 8,5  mm.  Son  una  versión  aligerada de  las  anteriores.  Utilizar  siempre como  cuerdas  dobles  pero,  ¡¡  ojo  !!, mosquetoneándolas  en  el  mismo seguro  para  que  trabajen  al  mismo tiempo.  No  deben  ser  utilizadas jamás  en  el  caso  de  que  el  peso total  del  escalador  (vestido  y  con  el material  o  mochila)  sobrepase  los  80 Kg.,  (en  estos  casos  utilizar  las cuerdas  dobles  clásicas).  La  sección sumada  de  las  cuerdas  gemelas  y dobles  es  superior  en  un  20  a  30% respecto  a  una  cuerda  simple, ofreciendo  una  mayor  seguridad sobre  las  aristas  de  la  roca.  El  riesgo de  rotura  está  parcialmente  reducido:  si  una  avalancha  de  piedras  dañara  una  de  las cuerdas,  es  muy  probable  que  la  otra  no  resultara  tan  afectada,  permitiendo  una  cierta reserva  de  seguridad.  Si  con  una  cuerda  simple  los  rápeles  pueden  ser  como  mucho  de 25  a  30  m.,  con  las  cuerdas  paralelas  podremos  duplicar  esta  distancia.  Su  menor diámetro  permite  también  un  manejo  más  sencillo  que  el  de  una  cuerda  simple.  

  • Cuerdas  auxiliares
Son  cuerdas  no  dinámicas,  utilizadas  en  diversas  funciones  de carácter  secundario  pero  inadecuadas  para  detener  una  caída  de  un  primero  de  cuerda escalando.  Pueden  ser  empleadas  por  aquellos  escaladores  que  utilicen  cuerda  simple  y necesitan  otra  cuerda  para  doblar  los  rápeles  en  caso  de  una  retirada  rápida  o  de  tener que  realizar  maniobras  de  cuerda  complicadas. También  serán  útiles  como  cuerdas  fijas en  las  expediciones.  La  diferencia  entre  cuerdas  dinámicas  y  cuerdas  auxiliares  reside en  que  las  primeras  deben  garantizar  la  seguridad  en caso de caída y las segundas mantener  la  carga.  Las  cuerdas  auxiliares  o  estáticas  poseen  una  elevada  resistencia  a  la rotura  pero son  incapaces  de  absorber  adecuadamente  las  fuerzas  generadas  en  una caída.  


¿Cómo  escoger  una  cuerda? Naturalmente  los  requisitos  básicos  de  una  buena  cuerda de  alpinismo  son  seguridad  y  fiabilidad.  Pero  está  demostrado  que  es  necesario considerar  atentamente  también  las  condiciones  de  uso  y  la  comodidad  de  manejo.  


¿Qué  longitud  debe  tener  la  cuerda? Los  elementos  para  valorar  la  longitud  exacta  de una  cuerda  dependen  esencialmente  del  tipo  y  características  de  la  escalada  o ascensión.  Para  vías  de  hielo  serán  suficientes  50  m,  en  roca  se  utilizan  generalmente las  de  45  m.,  mientras  que  para  la  escalada  deportiva  se  usan  las  de  50-55  m.  En  general hay  que  considerar  que  una  cuerda  larga  ofrece  mayores  prestaciones  que  una  más  corta (aseguramiento  dinámico,  rápeles,  etc.).  

¿Debe  ser  la  cuerda  hidrófuga?
Sólo  en  la  escalada  deportiva  esta  propiedad  no  es realmente  imprescindible,  en  el  resto  de  la  especialidades  se  puede  constatar  que incluso  en  los  días  más  soleados  la  cuerda  acabará  mojándose  (caída  de  agua  de  fusión, travesía  de  neveros,  agua  en  las  fisuras  de  la  roca,  etc.)  por  lo  que  es  preferible  siempre llevar  una  cuerda  hidrófuga.

¿Qué  cuerda  elegir?
• Cuerda  simple:  10/11  mm.
• Cuerda  doble:  8,5/9  mm.
• Cuerda gemela:  8/8,2  mm.

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