¿Cómo limpiar y guardar el saco de dormir?
Regresamos de una ruta de montaña y es hora de limpiar y guardar nuestro saco para próximas aventuras, pero ¿Cómo debemos hacerlo?
Limpieza
El proceso de limpiado es muy delicado, ya que de no hacerlo correctamente podría perder sus propiedades, incluso romperlo completamente. En el caso de un saco de dormir barato no hay problema, pero si nuestro saco es de alta montaña y nos hemos gastado una pasta en él, puede que no nos haga mucha gracia estropearlo.
Mi recomendación es que leáis la etiqueta o instrucciones del saco para saber cómo actuar. En la mayoría de las páginas webs de los fabricantes podréis encontrar información más específica dependiendo de la marca y modelo de vuestro saco.
Una cosa fácil y que podemos hacer sin temor a dañar el saco es limpiar con un paño húmedo el exterior del saco, o con algún jabón que no contenga detergentes ni lejías. A continuación lo dejaremos secar y airear lo máximo posible, incluso después de cada uso, antes de guardarlo. Otra de las precauciones que deberemos tomar es la de no dejarlo expuesto al sol directo durante todo ese tiempo.
Guardado
Para guardarlo una larga temporada, lo más importante es no mantenerlo dentro de su funda de compresión, como hemos dicho anteriormente, ya que esto es lo que más daña las fibras o las plumas del mismo.
Siempre que podamos y nuestra capacidad de espacio nos lo permita, lo más recomendable es guardarlo colgado en una percha o extendido debajo de la cama dentro de una funda. Si como hemos mencionado, esto no es posible, podemos guardarlo en una bolsa de algodón o funda de almohada, cuanto más grande mejor.
Recordar siempre que antes de guardarlo el saco debe estar completamente seco y lo más limpio posible. Muchos fabricantes proporcionan, además de la funda de compresión, una funda grande de rejilla en la que guardar el saco mientras no lo estemos usando.



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