TÉCNICAS DE PROGRESIÓN EN ESCALADA DEPORTIVA 1ª PARTE

Escalar de Primero.

El escalador que va de primero, es aquel que va siempre asegurado por debajo, es decir, que lo que tiene que hacer es ir chapando los anclajes intermedios. Por esta razón, si cae, el factor de caída será mucho más importante, y por tanto peligroso, que cuando escale de segundo. El objetivo del escalador será conseguir llegar al final de la vía, sin caer y sin utilizar ninguno de los anclajes para progresar ni reposar. En el supuesto de que lo consiga diremos que ha encadenado aquella vía.

Dentro de la escalada de primero distinguiremos diferentes modalidades, así hablamos de:

Escalar a vista: Escalar de primero una vía desconocida. Si encadena, diremos que lo ha hecho a vista. Es la modalidad más difícil, ya que el hecho de desconocer los pasos y movimientos aumenta la dificultad. Lógicamente el grado de un escalador a vista suele ser inferior que el grado practicado.

Escalar a flash: Escalar de primero una vía desconocida, donde antes o durante, nos han explicado los pasos y movimientos o hemos visto alguien probarla, un vídeo etc.

Escalar encadenando: Escalar de primero una vía conocida. En este caso hablamos de grado practicado. Se trata de completar la ascensión sin ninguna caída y por lo tanto sin ayuda de los medios artificiales. Para hacernos una idea diremos que actualmente, el grado máximo realizado por un escalador a vista es de 9a, y en una vía ensayada 9b+.

Acciones principales a realizar cuando se escala de primero.

Cuándo escalamos de primero iremos realizando diferentes acciones, que ordenadas cronológicamente serían:

Atarse

El primer paso para poderse atar es ponerse correctamente el arnés. 

Una vez el arnés puesto, la acción de atarse lo entenderemos para unir la cuerda de escalada con el arnés mediante un nudo. Hay diferentes nudos para atarse a pesar de que la mayoría de los escaladores el que más utiliza es el doble ocho. Es básico dominar este nudo, y saberlo hacer a la perfección, puesto que es el que aguantará nuestra caída. Un nudo mal hecho puede ser el responsable de un resultado fatal. El nudo siempre irá alrededor de la parte central del arnés (cintura y pernera), nunca a la anilla del rappel (anillo central). Una vez hecho el nudo tiene que quedar un sobrante de cuerda de unos 10 cm para evitar que este se pueda deshacer. La principal ventaja de este nudo es que cuando mayor es la presión que se le aplica mayor resistencia ofrece y, en caso de caída absorbe parte del impacto de esta. El inconveniente es que muchas veces nos dará un poco de guerra para deshacerlo, sobre todo cuando el material empieza a ser viejo.

Revisión

Es de vital importancia que antes de empezar a escalar el asegurador nos supervise que nos hayamos puesto el material correctamente: arnés cerrado, casco bien puesto y que el nudo esté bien hecho. A la vez nosotros también tendremos que revisar al asegurador, sobre todo que la cuerda esté bien pasada por el dispositivo de seguridad. Esto es lo que se conoce como “Partner Check”.

Mosquetonear

Así una vez nos hemos puesto el arnés y nos hemos atado, nos prepararemos para empezar a escalar. Nos pondremos los pies de gato, el magnesio y empezaremos a escalar. Conforme vamos subiendo, nos daremos cuenta que existe la posibilidad de caer, y para evitar de hacernos daño lo que tendremos que hacer es buscar protecciones, es decir, encontrar anclajes donde asegurarnos. Este tipo de anclajes pueden estar en la pared (espits, parabolts, químicos...) o los podemos ir poniendo nosotros (friends, cuñas, pitones, vagas...). En la escalada deportiva predominan en la mayoría de los casos los anclajes que están a la pared. Una vez localizados estos anclajes, lo que tendremos que hacer es mosquetonear. Esta acción consiste en poner una cinta express y mosquetonearla (pasar nuestra cuerda por ella). 


La colocación de una cinta exprés tiene un orden y una lógica: 

a.-) Primero hay que diferenciar que hay dos tipos de mosquetones, uno que tiene el cierre (leva) plano, que es el que irá el anclaje. El otro tiene el cierre encorvado, este será el que pasará la cuerda 

b.-) En segundo lugar hay que saber colocarla en la orientación correcta. Así si escalamos hacia la derecha, el cierre del mosquetón curvado, tiene que ir hacia la izquierda. Y viceversa. Si escalamos recto hacia arriba, la orientación será indiferente. Por eso normalmente tomamos como referencia el siguiente anclaje que encontramos. 

c.-) En tercer lugar hay que hacer correctamente la acción de pasar la cuerda por el mosquetón curvado (CHAPAR). Por eso hay que fijarse, que la cuerda que sale del arnés siempre entre por ante el mosquetón. Si lo hacemos a la inversa existe la posibilidad que la cuerda salga del mosquetón en caso de caída. 

Desmosquetonear

La acción de desmosquetonear, consistirá en la contraria de mosquetonear, es decir tendremos que extraer la cuerda pasada por el interior del mosquetón. Esta acción la encontraremos mayoritariamente cuando estemos escalando de segundo, a pesar de que escalando de primero, más de una vez también lo utilizaremos, puesto que no habremos chapado correctamente. Entonces tendremos que desmosquetonear y volver a mosquetonear. Si a la vez se está desmontando la vía, también se recogerán las cintas de la pared. Para desmosquetonear, podemos hacerlo de tres maneras:

·     Utilizando la propia cuerda.- Consiste al coger el extremo que sale del mosquetón, revolver y  pulsar contra la leva como si chapáramos. Al haber revuelto la cuerda conseguiremos desmosquetonear. Esta manera de desmosquetonear se utiliza mucho cuándo la valla del mosquetón va muy dura, o para desmosquetonear el mosquetón de la reunión.

·      Con las manos.- Se trata de abrir la leva del mosquetón y extraer la cuerda. Si tenemos la suerte de poder utilizar las dos, la maniobra es muy sencilla, pero con una mano, cuesta más.

·   Sacando la cinta de la pared.- Es la forma más sencilla. Consiste en que, en ninguna parte de desmosquetonear la cuerda, se extrae el mosquetón de la pared. Entonces la cinta nos quedará colgando delante, sobre el nudo. Y en un momento más oportuno, ya la colgaremos al porta-material del arnés. Este tercer caso es sólo para cuando escalamos de segundo.

     Descolgarse

Una vez se llega al final de la vía, en esta suele haber una cadena para descolgarse, pero podemos encontrar varias situaciones:

Cadena con mosquetón. Esta será la opción más fácil puesto que lo que se tiene que hacer es mosquetonear el mosquetón de la cadena, y nuestro compañero (asegurador) nos tendrá que bajar. Sólo utilizaremos el mosquetón de la reunión en el último intento antes de marchar de la vía, utilizando en los otros casos nuestro material para alargar la vida útil de la reunión.

Cadena con anilla. Esta opción también es bastante frecuente en la escalada deportiva. Se puede rapelar, descolgarnos poniendo un mosquetón o 2 cintas, descolgarnos realizando la maniobra de pasar la cuerda por la anilla.


Anclaje solitario. En este caso, tendremos que actuar como si fuera una retirada.








No encontrarnos nada. Más de dos veces puede pasar que al supuesto final de una vía no encontramos nada. Siempre se puede evitar este hecho, renunciando a la vía en caso de no verla muy protegida o informarnos antes de las vías escogidas. Si aun así nos encontramos en este problema tenemos varias soluciones:

• Bajarse hasta el último anclaje, a pesar de que en ciertas dificultades no es muy recomendable

• Volar, preparar una caída controlada hasta el último anclaje, a pesar de que según la distancia, puede ser peligroso.

• Improvisar un anclaje que permita bajar hasta el último anclaje que habíamos encontrado por desde allá iniciar el descenso.

Retirarse

No siempre conseguiremos llegar a la cadena de la vía, puesto que muchas veces varios factores nos podrán hacer abandonar una vía a la mitad: el tiempo, la separación entre anclajes, la dificultad de una sección... por eso es importante saber varias maneras de abandonar una vía. Es importante saber que siempre que nos retiramos tenemos que hacerlo con dos puntos de seguridad. Varias son las maneras, pero en todos los casos los recursos de que disponemos y la situación en sí; será la que nos hará decidir cuál es la mejor forma. Explicaremos las más seguras y recomendadas:

Mosquetón industrial o maillon. Los mosquetones industriales o maillones son nuestros aliados perfectos para abandonar. Así desde el último y el penúltimo anclaje al que hemos llegado, los colocaremos y pasaremos la cuerda por ellos. Desde ellos tanto nos podemos descolgar como podemos rapelar. 


Mosquetón de seguridad. Si no has tenido la prevención de traer dos maillones en el arnés, siempre puedes dejar dos mosquetones de seguridad. 


Mosquetón.- Si tampoco tienes ningún mosquetón de seguridad, siempre puedes desmontar una cinta exprés y abandonar dos mosquetones simples. Esta opción ya la desaconsejamos más puesto que estos siempre pueden abrirse y podemos tener un accidente. 


Anclaje.- Los anclajes químicos nos permiten descolgarnos del propio anclaje, el inconveniente es que incumplimos la norma de seguridad de bajarte de dos puntos por lo tanto la dejaríamos como una última opción. 


Otros. En este apartado ya entraríamos en una gran casuística: árboles, puentes de roca, cordinos recuperables, anclajes varios… Muchas pueden ser las formas de las que la gente se ha descolgado de una vía, y quizás sí que han estado de éxito, pero recordamos que si se puede evitar tentar la suerte, será mucho mejor. 

          Recoger el Material

A veces tú eres la única persona que quiere probar una vía, y una vez has llegado a la reunión te toca recoger el material. Así nos encontraremos con dos casos:

• En una vía vertical de placa o placa tumbada donde los anclajes acostumbran a estar relativamente en línea recta vertical, no tendremos ningún tipo de problema al retirar las cintas.

• En una vía donde hay flanqueos o es desplomada, veremos que al descolgarnos nos vamos alejando de la pared, haciendo finalmente imposible retirar las cintas. Para que esto no pase tenemos que pasar una cinta de nuestra anilla del rapel a la cuerda que sube desde el asegurador. 

Pero tenemos que tener cuidado, puesto que al retirar lo última cinta podemos llevarnos al asegurador y poner en peligro tanto a él como nosotros. Por eso lo evitaremos de dos formas:

ü    Asegurando el asegurador a una reunión o anclaje

ü  Descolgándonos hasta la penúltima cinta, en esta nos anclamos con una cinta express y quitamos la primera cinta, a continuación el asegurador tensar la cuerda, y para acabar con un movimiento dinámico o cogiéndose a la pared sacarme la cinta de la pared, con el que se producirá un gran movimiento pendular en el aire. 

 

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